Envases
Tecnología antimicrobiana aplicada al embalaje para proteger su contenido
Incorporar TNS Nano a su producto significa:
Más protección
La tecnología antimicrobiana actúa directamente sobre la superficie de los envases, reduciendo la proliferación de microorganismos y ayudando a evitar la contaminación cruzada a lo largo de toda la cadena, desde el envasado hasta el consumo
Más conservación
La combinación de la acción antimicrobiana y las propiedades de barrera contribuye a preservar las características del producto, prolongando su vida útil y reduciendo las pérdidas asociadas a la oxidación, el deterioro y el crecimiento microbiano
Mayor eficiencia
Compatible con los principales materiales y procesos industriales, esta solución permite mejorar el rendimiento sin necesidad de modificar los procesos de producción, reduce los residuos y aporta un valor funcional a los envases en diferentes aplicaciones
¿Cómo funciona la tecnología TNS Nano?
Las soluciones antimicrobianas se incorporan directamente a las superficies. Al entrar en contacto con los microorganismos, esta tecnología inhibe su crecimiento y proliferación de forma continua, sin necesidad de volver a aplicarla después de cada lavado o uso.
¿Qué es la solución antimicrobiana?
Una solución antimicrobiana es una tecnología que se aplica a la superficie del material para ayudar a inhibir la proliferación de virus, bacterias y hongos en ella. Incorporada durante el proceso de fabricación, actúa de forma continua, lo que contribuye a mantener el producto más higiénico y en buen estado durante su uso.
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Rendimiento demostrado
Valide su tecnología con TNS Nano mediante rigurosos protocolos y normas internacionales
ASTM D3985
Método que mide la tasa de transmisión de oxígeno en láminas y envases, lo que permite evaluar la eficacia de la barrera y su impacto en la conservación del producto.
ASTM F1249
Evalúa la permeabilidad al vapor de agua en materiales flexibles, indicando la capacidad del envase para controlar la humedad y preservar las características sensoriales.
ISO 22196 / JIS Z 2801
Prueba que cuantifica la actividad antimicrobiana en superficies, midiendo la reducción de bacterias tras el contacto con el material tratado.
Preguntas frecuentes
Se trata de un envase cuyo propio material cuenta con propiedades antimicrobianas, lo que ayuda a reducir la proliferación de microorganismos en su superficie. En la práctica, esto aporta una mayor protección microbiológica, una mejor conservación y un mayor valor funcional para aplicaciones en las que la seguridad y la conservación son fundamentales a lo largo de toda la cadena.
La tecnología se incorpora al material del envase durante la fabricación del polímero. Cuando los microorganismos entran en contacto con la superficie tratada, la solución actúa eliminando bacterias y hongos, lo que ayuda a reducir la contaminación cruzada, la proliferación de microorganismos indeseables y la vida útil.
Sí. Esa es una de las ventajas más importantes de la tecnología aplicada a los envases. Al actuar sobre la superficie del material, ayuda a reducir la proliferación microbiana y contribuye a disminuir el riesgo de contaminación cruzada a lo largo de la cadena, especialmente en aplicaciones más sensibles a la conservación.
Ayuda a conservar mejor el producto al reducir el crecimiento microbiano en la interfaz con el envase. En aplicaciones adecuadas, contribuye a prolongar la vida útil, reducir las pérdidas y reforzar la conservación, especialmente cuando la tecnología actúa en combinación con otras propiedades de la estructura, como la barrera y la protección a lo largo de la cadena logística. Estudios recientes sobre los envases antimicrobianos ponen de manifiesto precisamente este papel en la prolongación de la vida útil y la preservación de la calidad.
No. Complementa las buenas prácticas de fabricación, envasado, higiene y conservación, pero no sustituye a la limpieza, el control de procesos, la cadena de frío ni otras medidas esenciales de la operación. La ventaja radica en añadir una capa funcional al envase, y no en prescindir de los cuidados habituales de la cadena.
Esta tecnología puede aplicarse a diferentes estructuras y usos, como envases de plástico para productos lácteos, zumos de frutas, productos cárnicos y alimentos para mascotas, además de films agrícolas y aplicaciones especiales en vidrio y aluminio, según el material, el proceso y la funcionalidad deseada para el envase.
TNS Nano incorpora funcionalidad sin comprometer las propiedades fundamentales del material, como la transparencia, el acabado y el rendimiento, y siempre se comprueba la compatibilidad técnica de acuerdo con el proyecto.
Se puede añadir en forma líquida, en polvo o en masterbatch. La idea es adaptar la solución al proceso que ya utiliza el fabricante, sin crear una nueva etapa estructural en la producción.
TNS Nano trabaja para integrar la tecnología en el proceso que el cliente ya utiliza, sin exigir una nueva etapa de producción. El objetivo es añadir funcionalidades con eficiencia industrial.
La definición depende de algunos factores técnicos del proyecto, como el proceso de aplicación, resina de interés, información sobre la resina, necesidad de transparencia, calidad alimentaria, sustancias restringidas y la norma que debe cumplir el envase. Estas preguntas son importantes porque ayudan a evaluar la aplicación y a definir la solución más adecuada para el producto final.
Para envases de plástico y otras superficies no porosas, las normas más aplicables son la JIS Z 2801 y la ISO 22196, que se utilizan para medir la actividad antibacteriana en plásticos y otras superficies no porosas tratadas. Cuando el objetivo es la actividad antiviral en plásticos y superficies no porosas, la referencia es la ISO 21702. Estas normas ayudan a TNS Nano a demostrar, mediante un método reconocido, la eficacia de la tecnología aplicada al embalaje.
Son funciones diferentes y complementarias. La protección antimicrobiana está relacionada con la reducción de la proliferación de microorganismos en la superficie del material. La actividad antiviral mide la capacidad de reducir la carga viral en determinadas condiciones de ensayo en superficies no porosas. Por su parte, las propiedades de barrera actúan controlando el paso de gases, humedad o agentes externos. En un envase funcional, estos aspectos pueden combinarse para aumentar la protección, la conservación y la vida útil.
Sí. En películas, por ejemplo, en aplicaciones relacionadas con el ensilaje, la tecnología ayuda a conservar mejor el material almacenado, lo que contribuye a mejorar la fermentación, aumentar el porcentaje de materia seca y reducir las pérdidas durante el almacenamiento. Además, ayuda a evitar la contaminación por microorganismos deteriorantes y patógenos en las plantas, reforzando la protección del contenido y la eficacia de la aplicación en el campo.
Por otra parte, en aplicaciones especiales en aluminio, como barnices y revestimientos internos de envases metálicos, la tecnología puede reforzar la protección microbiológica de la superficie de contacto, ayudar a la conservación del producto y contribuir a aumentar la vida útil en aplicaciones alimentarias.
En el vidrio y otras superficies especiales, la tecnología aporta diferenciación técnica, protección funcional y una mayor sensación de seguridad, siempre de acuerdo con la estructura del envase y la aplicación final.
TNS Nano evalúa siempre sus aditivos de acuerdo con requisitos como calidad alimentaria, restricciones químicas y cumplimiento normativo.
Lo mejor es comunicar el beneficio que ofrece el envase de forma concreta: más protección, mayor conservación, más eficiencia y más valor funcional para la aplicación. TNS Nano no solo desarrolla la tecnología y la suministra, sino que también apoya la creación de campañas, cursos de formación y materiales de marketing para convertir el producto en un valor diferencial percibido por el mercado.